CONSEJOS Y CURIOSIDADES

Decálogo para preparar un examen oral

. 16/06/2011
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En muchas de las oposiciones que se publican actualmente uno de los exámenes consiste en una prueba oral, una entrevista personal o una lectura en público. Para preparar oposiciones y las exposiciones orales con garantías es importante que te puedas hacer una idea todos los músculos siguientes intervienen en la emisión de la voz:

  • Diafragma es el músculo que se utiliza como sistema para aportar energía.
  • Laringe y cuerdas vocales, están relacionadas con el movimiento del cuello.
  • Lengua, es el músculo que ayuda a canalizar el aire.
  • Labios. Son los encargados de configurar la resonancia de la cavidad bucal.
  • Resonadores de la cavidad bucofacial. Forman parte de la mandíbula superior y de ellos depende nuestra la potencia de la voz.
  • Mandíbula inferior. Su movilidad modifica el espacio de la cavidad bucal.
  • Nariz. Nos sirve para realizar una buena ventilación.

Para poder sacar el máximo partido de nuestro aparato bucofonatorio debemos trabajar los siguientes aspectos:

  • Modulación de la voz. La modulación de la voz está condicionada por las situaciones de nuestra conversación, por el contexto.
  • Dirección de la voz (proyección) hacía las personas que escuchan. Si la voz no está proyectada de una forma adecuada hacía el receptor la información le llegará distorsionada. Esta situación en un examen de oposición puede suponer que el Tribunal no escuche alguna indicación y que por lo tanto no puntúen correctamente lo que se va comentando.
  • Mantenimiento de la mirada. Debemos mirar por igual a todos los miembros que forman un Tribunal. Nuestra tendencia es a fijar la mirada en aquellas personas que inicialmente nos han transmitido una mejor sensación, sin embargo en una oposición debemos evitar “favoritismo”.
  • Pausas correctas, silencios y longitud de los enunciados. Tus párrafos y enunciados deben tener una duración determinada, si son demasiado largos te producirán asfixia y fatiga, si por el contrario son demasiado cortos, parecerá un telegrama.
  • Hidratación de la voz. Resulta de gran importancia tomar algo de agua durante la exposición oral, ya que si la boca se encuentra deshidratada puede afectar de una forma importante a nuestra pronunciación.
  • Volumen o entonación. El volumen es el reflejo de nuestro estado de ánimo, e incluso muestra nuestra personalidad, por ello de cara a un examen de oposición debes utilizar un tono medio, por ejemplo sería el volumen utilizado en las noticias de la televisión.
  • Relajación. La expresión del rostro no puede estar forzada, ya que de lo contrario afectará tanto a la voz como a nuestra comunicación no verbal.
  • Respiración. Afecta al tono, volumen y entonación.
  • Timbre correcto. Si el timbre es grave el tono de voz es menos elevado, en el caso del tono agudo la voz resulta estridente y puede no resultar agradable para el oyente.
  • Movimientos involuntarios del cuerpo. Debemos controlar tics, muletillas, temblores, sudoración… En ocasiones puede ser complicado cuando algunos de estos aspectos son parte de nuestra forma de expresarnos, pero igual que se entrena la memorización de un tema, se puede practicar el control de este tipo de movimientos.
  • No lo olvides, practicar estos aspectos puede ayudarte a mejorar tu nota en un examen o exposición oral. Por ello, contar en tu formación con una sala de oratoria en la que observadores externos puedan evaluarte y realizar simulacros de examen puede marcar la diferencia entre un aprobado y una plaza de funcionario.

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