EMPLEO PÚBLICO

Médicos y profesores de educación física critican la reducción de horas en los colegios

. 11/01/2008
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Los licenciados en educación física de Cataluña, apoyados por los médicos de familia, se han puesto en pie de guerra.

La alarma hace tiempo que se disparó: más del 30% de los niños españoles de entre 7 y 11 años padece u obesidad. De inmediato, surgieron los consejos sanitarios centrados fundamentalmente en favorecer la actividad física de los chavales y en cuidar la ingesta alimenticia. El Parlamento Europeo aprobó el pasado noviembre un informe en el que se pide a los estados miembros que la asignatura de educación física, “única materia escolar que tiene como objeto preparar a los niños para una vida sana”, se imparta por lo menos tres veces a la semana. Pero “debería animarse a las escuelas a superar este objetivo mínimo”, añade el informe.


Sin embargo, en lo que se refiere a combatir el sedentarismo, el consejo sanitario no sólo no se ha seguido, sino que encima la actuación de quienes se supone que deben velar por la salud física y mental de los menores va en la dirección opuesta. Al menos, así lo entienden médicos y profesores de educación física que critican las propuestas de reducción de horas lectivas a esta asignatura, la única que se encarga específicamente de la incorporación de hábitos de vida saludable.


Es el caso de Cataluña, donde los licenciados en educación física, apoyados por los médicos de familia, se han puesto en pie de guerra ante la intención de la Conselleria d´Educació de reducir las horas de educación física tanto en primaria como en secundaria y bachillerato de dos horas semanales a una - de 525 horas a 385 en primaria, de 280 horas a 140, en secundaria-.


La indignación del Collegi de Llicenciats en Educació Física i Ciències de l´Activitat Física i de l´Esport de Catalunya no se ha hecho esperar ante lo que consideran un sinsentido, porque esta asignatura “prepara a los niños para una vida sana, concentrándose en su desarrollo físico y mental”, inculcando valores como el trabajo en equipo, la autodisciplina y la solidaridad, señala un portavoz del colegio.


Los profesionales de educación física catalanes enviaron el mes pasado un comunicado no sólo a Educació, sino también a la Conselleria de Salut para mostrar su disconformidad. En él ponían de manifiesto precisamente la incoherencia de reducir las horas de ejercicio físico cuando el departamento que dirige Marina Geli pide a la población, y en particular a los menores, que haga ejercicio. Los profesores recuerdan que la escuela es el único lugar donde se garantiza que casi el 100% de los chavales realice algún tipo de actividad física.


La respuesta no tardó en llegar por parte de Educació, que acaba de comprometerse a mantener las dos horas semanales en todas las etapas educativas, aunque en su decreto deja libertad a los centros para ampliar a dos la hora semanal obligatoria de educación física.


Lo ocurrido en Cataluña se está repitiendo en casi todas las comunidades de España, desde el País Vasco hasta Madrid y Castilla-La Mancha. Los nuevos currículos de la Ley Orgánica de Educación (LOE) han obligado a replantearse los horarios y la educación física está siendo la gran perjudicada - un 25% menos de horas de media-, ante el silencio de las familias “que ven la gimnasia como una maría”, señala David Cañada, profesor de educación física. "Hay padres que no dan importancia a esas horas de clases. Creen que sólo es correr alrededor del patio y ya está. La educación física es mucho más, es la asignatura de la salud", señala Cañada.


Según un estudio de la Organización Mundial de la Salud, el 87% de las niñas y el 77% de los niños europeos de 11 y 12 años no realiza ni dos horas a la semana de actividad física “de intensidad moderada a vigorosa”, indica Marcela González-Gross, vicedecana de Calidad y Asuntos Internacionales de la facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte. Muchos padres, apostilla Cañada, recurren a las actividades extraescolares para que los niños realicen ejercicio. “El problema es que muchas de esas actividades están impartidas por personas no preparadas, que llenan ese tiempo con juegos. En el lado opuesto se sitúan las escuelas deportivas, que dejan de lado a muchos chavales al buscar sólo la excelencia”.


Los licenciados en educación física coinciden en que la actividad de muchos clubs está dirigida más a buscar ronaldinhos o messis, que a facilitar que los niños hagan deporte. “Los que no son muy buenos juegan poco, algo que desmotiva a los niños; se ponen muchas horas de entrenamiento varios días a la semana y no se les permite faltar, porque si no, no juegan, y en medio, unos padres estresados llevando a los chavales de un lugar a otro... Muchas condiciones para practicar ejercicio. Hay que replantearse esta situación”, señala Cañada. Mientras, la cifra de niños obesos sigue creciendo.

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