EMPLEO PÚBLICO

El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León suspende unas oposiciones del Servicio Castellano Leonés de Salud por infravalorar el MIR

. 21/11/2007
| 3671 | 0
Se buscaba consolidar 242 plazas de atención primaria.

Protagonizaron varias protestas, una numerosa manifestación y multitud de reclamaciones administrativas sin ningún éxito durante todo el año pasado. Los médicos de familia reclamaban que la titulación obtenida como facultativos interno residentes fuera valorada como experiencia y conforme a ley, pero el acuerdo con el anterior equipo de la Consejería de Sanidad nunca fue posible. Tuvieron que llegar al juzgado y, ahora, el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Castilla y León ha dado la razón a estos facultativos y ha suspendido unas oposiciones que buscaban consolidar 242 plazas de atención primaria al que concurrieron 1.810 aspirantes tanto médicos de familia como generalistas.


El alto tribunal ya había paralizado de forma cautelar estas pruebas selectivas pero la Gerencia Regional de Salud presentó un recurso. Un nuevo auto, del pasado día 9 de octubre, congela estas oposiciones y ratifica así el anterior que estimaba que el baremo debe puntuar el título de Médico de Familia.


Las pruebas quedan por lo tanto suspendidas a la espera de la sentencia judicial que establecerá los términos para valorar la experiencia y cualificación de estos profesionales.


Compromiso de la Junta


Fuentes de la actual Consejería de Sanidad destacan que arbitrará las formas para reconocer el mérito de la titulación vía MIR en todos los procesos selectivos incluidos los de consolidación.


Para las pruebas para hacer fijos a los citados 242 médicos de Atención Primaria, la Junta había establecido unos baremos en los que se valoraban los servicios prestados como interinos o sustitutos, la formación académica limitada a las notas de la titulación como licenciados en Medicina y Cirugía y del doctorado, pero no contemplaba como puntuable la formación como Médico de Familia a través de la vía MIR, médicos internos residentes. Esta carencia, «injustificada, interesada y que se olvida de la valoración de méritos», según denunciaban los afectados, tampoco contabilizaba otros cursos realizados ya en etapa laboral. Por ello, y orientados por el sindicato CSI-CSIF, numerosos médicos presentaron reclamaciones administrativas así como la Sociedad Científica de Medicina Familiar y Comunitaria de Castilla y León y finalmente recurrieron a la vía judicial.


Mérito


Los médicos de familia interinos argumentan para reclamar la valoración del MIR que el Real Decreto 1753/98 ordena que se valore el mérito de la formación como internos residentes y previene que tal especialización deberá tener en el baremo una puntuación global equivalente a la que se asigne a un ejercicio profesional como médico de entre seis y ocho años.


El pasado día 14 de enero, los aspirantes a consolidar plaza se presentaron al examen de 150 preguntas tipo test. Actualmente, solamente se ha celebrado el citado examen, al que concurrieron tanto facultativos con el título vía MIR como los generalistas que llevan años trabajando, y el 90% de los participantes ha superado la prueba por lo que será la puntuación de méritos la que decida la ocupación de los 242 puestos de trabajo. Para obtener la plaza, el examen de la oposición cuenta hasta un máximo de 55 puntos, y los méritos, 45.


Esta confrontación con la Administración llevó a intervenir a la Comisión Nacional de la especialidad que reclamó la valoración del título y a que numerosos médicos de familia abandonaran la docencia de sus residentes como medida de protesta porque consideraban que no tenía sentido prepararlos bajo un sistema que la propia Administración después no reconocía.

Valora esta noticia:
 

Nuevo comentario:

 
 
 
 
 
 
¿Te gusta? Ayúdanos y comparte con tus amigos